Guías de seguro de vida

Tengo 45 años y dos hijos, ¿llego tarde para hacerme un seguro de vida?

A los 45 todavía debes buena parte de la hipoteca y tus hijos comen de tu nómina. Si faltas mañana, el recibo llega igual y tu sueldo no. Aquí ves si estás a tiempo y cuánto le faltaría a tu familia.

SegurosParaPapis Actualizado el 6 min de lectura

Tengo 45 años y dos hijos, ¿llego tarde para hacerme un seguro de vida?

No, a los 45 llegas a tiempo. Pero cada año que esperas el precio sube, y un diagnóstico nuevo puede traer recargos o exclusiones. Tus hijos siguen comiendo de tu nómina. Con la fórmula de SegurosParaPapis, con hijos de 13 y 16 años, a tu familia le harían falta 292.920 € si faltas mañana.

Lo que te cuesta haber esperado hasta los 45, y lo que no
A los 35A los 45
Capital que necesita tu familia El que marquen tus deudas, tu sueldo y tus hijosEl mismo cálculo; la edad no lo sube
Años de sueldo que cuenta la fórmula Casi siempre 10, con hijos pequeñosMenos si tu hijo menor tiene más de 8 años, nunca menos de 5
Precio Más bajoMás alto, y sube cada año que esperas
Cuestionario de salud Suele tener menos que declararMás probable que salga tensión, colesterol o azúcar
Cada aseguradora fija sus límites de edad, sus pruebas médicas y sus precios. La fórmula es la de SegurosParaPapis y da una cifra orientativa.

Tengo 45 años y dos hijos, ¿llego tarde para hacerme un seguro de vida?

No, llegas a tiempo. Pero cada año que esperas te sale más caro y aumenta la posibilidad de que aparezca algo en tu salud que complique el contrato.

Piensa en tu casa ahora mismo. A los 45 muchas familias todavía deben buena parte de la hipoteca. Los niños están en el instituto o a punto. Y todo eso se paga con tu nómina.

Ahora imagina el martes después del entierro. La cuota llega el día 1, como siempre. El comedor, la luz, las extraescolares y la ropa que se les queda pequeña cada seis meses, también.

Lo único que no llega es tu sueldo.

No te haces un seguro por cumplir 45. Te lo haces porque en tu casa hay dos personas que todavía no pueden pagarse la vida.

¿Hasta qué edad me puedo hacer un seguro de vida?

Depende de cada aseguradora, y a los 45 no vas a tener problema por la edad. Cada compañía pone su edad máxima para darte de alta y la edad a la que termina la cobertura.

Esos límites están en las condiciones de cada póliza y cambian de una a otra. Lo que tienes que mirar es hasta cuándo te cubre. Con 45 años y un hijo de 13, el seguro tiene que llegar, como poco, a que él termine de estudiar.

Un seguro que se acaba justo cuando tu hijo empieza la carrera no le sirve de nada el año que más te necesita.

¿Me van a hacer un reconocimiento médico?

Casi seguro vas a rellenar un cuestionario de salud. Si además te piden pruebas médicas lo decide cada aseguradora, y suele depender de tu edad y del capital que pidas.

El cuestionario no es un trámite. La ley obliga a contestar con la verdad todo lo que te pregunten y que sepas que puede influir en el riesgo.

Si te dejas algo importante, la aseguradora puede pagar menos a tu familia. Si lo ocultaste a propósito, puede no pagar nada.

Y tu familia se enteraría el peor día posible. Tu pareja, con el certificado de defunción en la mesa de la cocina, leyendo una carta que dice que no.

Pasado un año desde la firma, o antes si tu póliza pone un plazo más corto, la aseguradora ya no puede discutir lo que contestaste, salvo que mintieras a sabiendas.

Tengo la tensión alta (o el colesterol, o azúcar), ¿me van a decir que no?

No necesariamente. Lo habitual es que cada aseguradora lo valore a su manera: puede aceptarte sin más, subirte el precio (un recargo) o excluir alguna causa concreta.

No eres un caso raro. Según el INE, la tensión alta es el problema crónico más frecuente en España, y el colesterol alto va justo detrás:

Ahí está la trampa de esperar. A los 45 quizá no tienes nada que declarar. A los 48, después de una analítica rutinaria, el médico te dice que hay que vigilar la tensión. Y ese papel ya viaja contigo a cada cuestionario.

Una vez firmado, en cambio, la ley juega a tu favor. En los seguros de vida, lo que te diagnostiquen después no cuenta como agravación del riesgo y no tienes que comunicarlo. Lo que declaraste bien el día de la firma es lo que vale.

Por eso la fecha importa tanto. Firmar antes del diagnóstico o después puede ser la diferencia entre un precio normal y un recargo.

Si ya tienes algo diagnosticado, decláralo tal cual, con la medicación que tomas. Una tensión controlada y bien explicada no es lo mismo que una casilla en blanco.

Mis hijos ya son mayores, ¿necesito menos capital?

Sí, algo menos que con niños pequeños. Pero sigue siendo mucho dinero. La fórmula cuenta tu sueldo hasta que tu hijo menor cumpla 18, con un mínimo de 5 años. Con adolescentes en casa, esos años bajan.

Mira la familia de ejemplo de nuestras guías diez años después. Quien se asegura gana 2.200 € netos al mes, sus hijos tienen ya 13 y 16 años y le quedan 100.920 € de hipoteca.

La Fórmula de Protección Familiar suma tres cosas:

  • Lo que queda de hipoteca: 100.920 €.
  • Su sueldo neto de un año por los años que le faltan al pequeño para los 18. Le faltan 5: 26.400 € × 5 = 132.000 €.
  • 30.000 € por hijo para estudios: 60.000 €.

100.920 € + 132.000 € + 60.000 € = 292.920 €

Diez años antes, con los niños de 3 y 6, la cifra era de 474.000 €. Baja, sí. Pero son casi 300.000 € que tu familia no tendría si faltas.

Son 132.000 € de nóminas que dejan de llegar justo en los años del instituto, el carné de conducir y la matrícula de la universidad.

Y si solo cuentas con el seguro del banco, ese seguro cubre la hipoteca y nada más. La casa queda pagada. La nevera, no. Faltarían 192.000 €: cinco años de tu sueldo y los estudios de tus dos hijos. Lo tienes explicado en qué cubre el seguro de vida de la hipoteca.

Sin ese dinero, el guion se escribe solo. Tu pareja trabajando doble. El mayor dejando la carrera para aportar en casa. El pequeño oyendo discusiones sobre dinero a las dos de la madrugada.

Con un solo hijo de 14 años, 2.000 € netos al mes y 90.000 € de hipoteca, la cuenta da 240.000 €. Más familias en cuánto seguro de vida necesitas con hijos.

El Informe de Protección Familiar te saca la cifra exacta con tus datos, gratis.

¿Cuánto me va a costar a mi edad?

Más que a los 35 y menos que a los 50. Tu edad, si fumas y tu salud son lo que más mueve el precio. El capital que necesita tu familia no cambia por cumplir años.

Como referencia, un estudio del sector de 2024 sacó una prima media de 360,64 € al año en aseguradoras por 120.000 € de capital, con fallecimiento e invalidez. Es una media de perfiles de 35, 40, 45 y 50 años, no un precio para ti.

Lo que sí es seguro: el año que viene no será más barato.

Los detalles de qué sube el precio y cuánto, en cuánto cuesta un seguro de vida.

¿Y si ya tengo 50, todavía merece la pena?

Sí, si alguien sigue dependiendo de tu sueldo. La pregunta no es tu edad. Es cuántos años le quedan a tu familia para poder vivir sin tu nómina.

A los 50, con un hijo de 15 o 16, la fórmula cuenta el mínimo de 5 años de sueldo. Súmale lo que quede de hipoteca y los estudios, y la cifra rara vez baja de seis dígitos.

Lo que se estrecha es el margen. Cada año pagas más por lo mismo, y cada revisión médica puede cambiar tu cuestionario.

“Cuando tenga tiempo” es la frase que más caro sale. A veces lo paga quien la dijo. A veces, los que se quedan.

Vale, lo voy a hacer. ¿Por dónde empiezo?

Por la cifra, antes que por el precio. Si pides presupuesto sin saber cuánto necesita tu familia, acabas eligiendo por la cuota del mes y no por lo que cubre.

  1. Apunta lo que debéis de hipoteca y préstamos.
  2. Apunta tu sueldo neto y la edad de tu hijo menor.
  3. Mira qué seguros tienes ya firmados: el del banco, el del convenio.
  4. Saca la diferencia entre lo que necesitas y lo que ya tienes.

Esa diferencia es lo que tu familia tendría que sacar de donde no hay si faltas mañana.

Con esos números, cualquier presupuesto se compara en dos minutos. Y el cuestionario de salud lo contestas con calma, con tus informes médicos al lado. Hoy, antes de la próxima analítica.

Preguntas frecuentes

¿Me sale más barato hacerme el seguro con mi pareja en la misma póliza?

Depende de cada aseguradora. Lo que no cambia es la cuenta: cada uno tiene su propia cifra con su propio sueldo, y la hipoteca aparece en las dos. Falte quien falte, el banco seguirá pasando el recibo.

Si me diagnostican algo después de firmar, ¿me pueden subir el precio o echarme?

No. En los seguros de vida, la ley dice que los cambios en tu salud después de firmar no cuentan como agravación del riesgo y no tienes que comunicarlos. Cómo se recalcula la prima en cada renovación lo fijan las condiciones de tu póliza, así que léelas antes de firmar.

Fumo desde hace años, ¿tengo que decirlo aunque tenga 45?

Sí. Si el cuestionario pregunta por el tabaco, contestas con la verdad. Fumar suele encarecer el precio. Ocultarlo es mucho peor: si se descubre, la aseguradora puede pagar menos a tu familia o no pagar nada. Y eso lo descubrirían ellos, sin ti.

¿Me sirve el seguro de vida que tengo con el banco por la hipoteca?

Solo para la hipoteca. Ese dinero va primero al banco y tu familia se queda la casa pagada, pero sin tu sueldo para llenar la nevera. Con hijos de 13 y 16 años, en el ejemplo de esta guía, siguen faltando 192.000 €.